Twines de temer

Estuve trabajando mucho y escribiendo poco estos últimos meses. No necesito aclarar, espero, que me gustaría que las cosas fueran exactamente al revés. Es cierto, igualmente, que durante todo 2013 mi escritura creativa se frenó por completo y recién este año me animé a publicar algo de nuevo. Este algo es mi contribución a la exposición online Fear of Twine, organizada por Richard Goodness, que empezó el 14 de febrero y durará hasta el 18 de abril.

Son 16 historias interactivas de lo más variadas hechas con el programa Twine por 19 autores de lo más variados, y me siento muy a gusto teniendo mi nombre ahí entre semejante multitud:

Un viaje completamente lineal de acción futurística que se caga en lo que puedas pensar sobre cómo tiene que funcionar la interacción narrativa. Una comedia excéntrica que me sacó alguna que otra carcajada, sobre un asesino serial estadounidense del que conozco poco y nada. Una obra de expresión personal sobre prácticas sexuales poco aceptadas, mucho más en línea con lo que tiende a esperarse de Twine pero sin perder una voz personal única. La aventura fantástica de un héroe que debe sobreponerse a las adversidades en su misión por derrotar a un dragón infame identificado por su color que en algunos de los finales termina no siendo completamente malvado (¿de dónde me suena eso?).

Una historia sorprendentemente profunda sobre cómo se podría llegar a ver el principio del fin del mundo en los paisajes donde es más razonable que ocurriera. Una simulación política simple pero clara con advertencias serias sobre la ruta económica que algunas naciones están tomando sin acordarse de todas las veces que la misma ruta les falló. Una presentación muy triste y muy cómica de una noche en la vida de una persona que está más sola de lo que le gustaría. Un policial estrafalario sobre un culto religioso que, al estilo Upstream Color, te deja con la impresión de que no entendiste nada hasta que al día siguiente tratás de explicárselo a alguien más y descubrís que entendiste todo lo que había que entender.

Una elige-tu-propia-aventura que se deleita en explorar cualquier clase de desenlace contradictorio y sorpresivo arbitrariamente pero sin llegar a aniquilar la idea de que todas las ramificaciones forman parte de un todo concreto que simplemente no se preocupa por ser consistente. Una meditación sobre la naturaleza de la ciencia en su puja por salvarnos de la adversidad. Un experimento sobre la explotación y el telemárketing y las moscas y la sensación de no entender nada de lo que está pasando.

Un poema de ciencia ficción con máquinas e investigadores e intriga política. Un cuento singular sobre organizaciones represoras y movimientos de resistencia dedicados a la falsificación de documentos en la que, para mi sorpresa, se decide en determinado punto y al azar qué ruta principal vas a seguir en la historia. Un trabajo casi documental sobre el coyotaje que en muchos sentidos me hizo pensar con mucho cuidado sobre los objetivos de la expresión artística. Un RPG paródico cuyo verdadero significado y profundidad nos elude a todos.

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