The Cloverfield Paradox y los problemas del realismo cuántico

En primer lugar, una advertencia de spoilers para The Cloverfield Paradox (2018), obviamente. En segundo lugar, un aviso sobre mi opinión de la calidad de las tres películas de Cloverfield hasta la fecha:

  1. Cloverfield, bastante buena
  2. 10 Cloverfield Lane, bastante genial
  3. The Cloverfield Paradox, bastante mala

Hay varias razones para ese tercer punto, pero una que tengo muy presente se vuelve evidente en la siguiente línea de la película, del Dr. Ernst Schmidt:

Lo que sabemos del entrelazamiento cuántico dictamina que [activar la máquina de nuevo] debería devolvernos a casa, y quizá deshacer el daño que hemos hecho.

Es un momento importante, establece el objetivo del personaje principal por el resto de la historia así como el objetivo que los potenciales antagonistas secretos sólo pretenden conseguir. Sin embargo, significa que todo el mundo va a pasarse el resto de la película tratando de volver a hacer algo que ya lograron en los primeros 20 minutos.

Hicimos X, con todo nuestro equipamiento en buenas condiciones, después de 2 años de fracasar constantemente, y hacerlo nos mandó a lo Desconocido y daño nuestro equipamiento. Hagamos X de nuevo para que vuelva todo a la normalidad.

No es atrayente aunque el guión lo justifique, y el guión no lo justifica. “Lo que sabemos del entrelazamiento cuántico” es escritura perezosa, quiere decir que ni siquiera te molestaste en buscar una frase que suene convincentemente científica. ¿Qué sabemos de entrelazamiento? ¿Por qué estamos hablando de lo cuántico cuando describimos el comportamiento físico de una estación espacial inmensa? ¿Por qué nuestra trama gira en torno a un pánico ignorante salido de 2013 sobre los peligros del bosón de Higgs?

La versión de los subtítulos en castellano es particularmente graciosa: “El entrelazamiento cuántico dice que eso nos hará volver.”

Si hacés X y terminás en un lugar raro, mi consejo general es que no intentes X de nuevo esperando que te devuelva adonde estabas. Si tu trama depende de algo que nadie entiende realmente y que todo el mundo más o menos espera que funcione, no te sorprendas si el sacrificio de tus personajes en pos de esta esperanza indefinida se siente terriblemente fuera de lugar. Para mí todo esto suena como

Lo que sabemos de neuropsicología dictamina que golpear a este tipo en la cabeza muy fuerte por segunda vez debería devolverle sus memorias, y quizá deshacer el daño que hemos hecho.

Además, siempre me molesta (más de lo que debería, probablemente) el uso de la mecánica cuántica como dispositivo narrativo. Por mucho tiempo la física newtoniana se ganó esta fama de desalmada y determinista, que la llevó a ser ignorada (con frecuencia para bien) en historias llenas de magia o pasión. La popularización de la mecánica cuántica significa que los escritores ahora tienden a usarla para hacer que su magia parezca científicamente justificada, pero la ilusión nunca dura mucho más que un instante.

Aunque desde que vi La serie de Extra Credits sobre Frankenstein tiende a volver al prólogo de Percy Shelley:

El suceso en el cual se fundamenta este relato imaginario ha sido considerado, por el doctor Darwin y otros fisiólogos alemanes, como no del todo imposible.

Me recuerda que la ciencia ficción usualmente explora el límite de lo que entendemos sobre cualquier cosa, y construye historias con lo que encuentra ahí. Honestamente no tengo idea de si

Lo que sabemos de la fisiología dictamina que electrocutar un collage de partes de cuerpos debería traerlo a la vida.

sonaba tan ridículo en 1818 como la línea de Schmidt suena en 2018 (ey son exactamente 200 años después mirá qué loco). Sí sé que esto es ficción, y deberías poder tener múltiples dimensiones sin la obligación de mencionar la interpretación de los universos paralelos. También sé que estoy más dispuesto a perdonarte si inventás sin ayuda de nadie un género que define un siglo a los 18 años.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *